El verano trae consigo altas temperaturas y mayor exposición solar que pueden afectar la salud y el rendimiento del trabajador. Los riesgos en sectores como la construcción aumentan considerablemente.
Por lo tanto, la seguridad laboral en verano debe adaptarse a estos desafíos. Conocer los riesgos más comunes, aplicar las recomendaciones adecuadas y contar con los EPIs adecuados para esta época del año.
Principales riesgos laborales durante el verano
• Estrés térmico: Es la acumulación de calor en el cuerpo, lo que impide que el trabajador mantenga una temperatura corporal normal. Es decir, es la respuesta del cuerpo ante un ambiente con temperaturas elevadas.
Síntomas
- Físicos visibles: Sudoración excesiva, piel enrojecida, mareos, fatiga y en casos graves la perdida del conocimiento.
- Cambios en el rendimiento: Los trabajadores pueden emplear dificultades para concentrarse, lo que influye en su productividad, aumentando el riesgo de accidente.
Por otro lado, dentro del estrés térmico se derivan otros riesgos como:
- Golpe de calor: Es aquí donde la temperatura corporal se eleva y se necesita de atención medica inmediata.
- Agotamiento por calor: Conocida como fatiga térmica, es más leve que el golpe de calor y provoca nauseas, dolor de cabeza, piel fría y húmeda.
- Calambres por calor: Son espasmos musculares que se producen al realizar una actividad laboral en un ambiente caluroso.
- Síncope de calor: Es el desmayo que se presenta cuando durante largos periodos de tiempo se esta de pie bajo el sol.
- Deshidratación: La pérdida de líquidos a través del sudor, lo que reduce la capacidad de respuesta y aumenta el riesgo de error.
• Quemaduras solares: Se produce cuando hay exposición directa y prolongada al sol sin ninguna protección adecuada, aumentando el riesgo de tener cáncer de piel.
• Molestias oculares por la radiación solar: El exceso de luz y rayos UV que pueden dañar los ojos si no se usa las gafas de protección adecuadas.
Medidas preventivas
Una vez identificados todos los riesgos laborales, es fundamental aplicar medidas preventivas eficaces que minimicen el impacto del calor en la salud y el rendimiento del trabajador.
- Ajustes del horario de trabajo: Siempre que sea posible, se deben adaptar los horarios para evitar las horas de más calor, por lo tanto, las tareas más exigentes, deben realizarse a primera hora del día, donde el calor no es tan elevado.
- Frecuente hidratación: La hidratación es esencial para la salud y el bienestar, específicamente en entornos calurosos. Mantener un suministro de agua es importante, para prevenir la deshidratación y ayudar al equilibro de fluidos en el cuerpo.
- Uso de sobras y refugios en exteriores: Establecer pausas regulares en lugares con sombra, ventilación o climatización, esto con el objetivo de que el cuerpo se recupere del esfuerzo térmico realizado.
- Vestuarios y EPIs adecuados: El uso de ropa laboral ligeras y transpirable ayudan a reducir la acumulación de calor, lo que permite que el trabajador este cómodo y protegido de los rayos solares, previniendo así las quemaduras y los golpes de calor.
- Formación en prevención de riesgos por calor: Es importante, mantener informados y formar a los trabajadores sobres los riesgos que se pueden presentar en la época del año más calurosa, al igual, de cómo actuar en caso de emergencia y como protegerse correctamente.
- Supervisión y vigilancia: Importante contar con un responsable que supervise signos de fatiga térmica o deshidratación.
Recomendaciones adicionales para reforzar la seguridad laboral en verano
- Bebidas y alimentos que ayudan a mantener la hidratación: Además del agua, es importante consumir bebidas isotónicas (compuestas por electrolitos, agua y carbohidratos), frutas y verduras, los cuales ayudan a mantener la hidratación de cuerpo. Trata de evitar las bebidas alcohólicas y la cafeína, ya que se puede producir una deshidratación.
- Revisión regular de los EPIs de verano: A lo largo de esta época, es importante revisar que las gafas de seguridad, cascos, cremas solares y vestuario laboral estén en buenas condiciones y cumplan con la normativa de protección solar.
- Diversificar tareas: Se trata de ir realizando poco a poco cada tarea, es decir no centrar todos tus esfuerzos en una sola, para así evitar el agotamiento y los riesgos mencionados anteriormente.
La seguridad laboral en verano es un aspecto muy importante para garantizar la salud y el bienestar de los trabajadores. Como hemos mencionado, los riesgos provenientes de las altas temperaturas como el estrés térmico, la deshidratación o los golpes de calor, pueden reducir la productividad y aumentar los accidentes laborales.
Sin embargo, al hacer uso de las medias preventivas y las recomendaciones puede marcar la diferencia. Invertir en seguridad no solo es cumplir con las normas, sino proteger a tus trabajadores y generar una buena imagen de marca.
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